Israel reconoce su Lengua de Señas en 2026: ¿Qué tan adelante va Colombia?

Reconocimiento 24 de jun. de 2026

En junio de 2026, el Parlamento de Israel dio un paso histórico: reconoció oficialmente la Lengua de Señas Israelí como lengua legítima de su comunidad sorda. Esta decisión se suma a una tendencia global que avanza, aunque todavía de manera desigual. Según la Federación Mundial de Sordos (WFD, por sus siglas en inglés), apenas el 43% de los países del mundo —84 de 195— han logrado el reconocimiento legal de su lengua de señas nacional. El 57% restante aún no lo ha hecho.

La noticia invita a una pregunta importante para quienes trabajamos por la inclusión en Colombia: ¿dónde estamos nosotros?

Colombia no es un país que llega tarde a esta conversación. La Lengua de Señas Colombiana (LSC) fue reconocida oficialmente hace tres décadas mediante la Ley 324 de 1996, bajo el gobierno del presidente Ernesto Samper. Su artículo 2 estableció de manera expresa: "El Estado colombiano reconoce la lengua de señas como propia de la comunidad sorda del país" (Ley 324, 1996 — Congreso de Colombia).

Esto ubica a Colombia entre los países pioneros en la región, por delante de España (2007), Perú (2010), Holanda y Chile (2020). Un logro que es el resultado de décadas de lucha de la comunidad sorda colombiana, liderada especialmente por FENASCOL (Federación Nacional de Sordos de Colombia), fundada en 1984.

El reconocimiento de 1996 no fue el final del camino. Con el tiempo, Colombia fue construyendo un marco normativo más sólido:

  • Ley 982 de 2005: ratificó la LSC como lengua natural de las personas sordas y promovió la eliminación de barreras de comunicación.
  • Ley 1381 de 2010: estableció los derechos lingüísticos de las comunidades con lenguas distintas al castellano.
  • Decreto 1421 de 2017: reglamentó la educación inclusiva y la atención educativa a estudiantes con discapacidad auditiva.
  • Sentencia C-605 de 2012 (Corte Constitucional): consolidó la LSC como lengua étnica y natural, distinta —pero no opuesta— al castellano oficial.

A nivel institucional, el INSOR (Instituto Nacional para Sordos), adscrito al Ministerio de Educación Nacional, es la entidad encargada de trazar políticas nacionales para la educación de la comunidad sorda en todo el país.

¿Qué es exactamente la Lengua de Señas Colombiana?

La LSC es la lengua natural con la que se comunican las personas sordas en Colombia. Es visual, espacial y corporal: usa movimientos de manos, expresiones faciales y el cuerpo en el espacio para construir significado. Tiene gramática propia, sintaxis diferente al español, y variaciones regionales según el territorio.

Sus raíces se remontan a 1924, cuando se fundaron las primeras escuelas para sordos en Bogotá y Medellín. La LSC actual tiene influencias de la Lengua de Señas Francesa, la Española y la Estadounidense, producto del contexto histórico en el que se desarrolló.

Tener leyes es un avance fundamental, pero no es suficiente. Así como ocurre en el Reino Unido —donde la Lengua de Señas Británica tiene reconocimiento legal desde 2022 y sin embargo los intérpretes en hospitales siguen siendo escasos, y el apoyo en colegios depende del presupuesto disponible—, Colombia enfrenta brechas similares entre el papel y la realidad.

El propio INSOR ha señalado que hace falta un modelo que apoye la adquisición temprana de la LSC en bebés sordos, formación para padres oyentes, y una educación verdaderamente bilingüe donde el estudiante sordo tenga la LSC como primera lengua y el español escrito como segunda.

Además, la cobertura de intérpretes en televisión, salud y espacios públicos sigue siendo limitada, y muchas personas sordas dependen de iniciativas digitales y redes sociales para acceder a información en su idioma.

El mundo avanza — y también Colombia

El reconocimiento de Israel en 2026 es una señal de que el movimiento global por los derechos de las personas sordas sigue avanzando. Cada país que da este paso amplía la presión internacional y la visibilidad de la comunidad sorda como sujeto de derechos plenos.

Colombia ya dio ese primer paso hace 30 años. El reto ahora es otro: convertir las leyes en intérpretes reales, en aulas inclusivas, en televisión accesible, en empresas que contraten, y en ciudades donde seña tenga el mismo valor que una palabra hablada.

Ese es el trabajo que nos queda. Y en eso, desde Assersum, seguimos.


Fuentes oficiales

  • Federación Mundial de Sordos (WFD) — wfdeaf.org
  • INSOR — Instituto Nacional para Sordos — insor.gov.co
  • Congreso de Colombia — Ley 324 de 1996
  • Naciones Unidas — Día Internacional de las Lenguas de Señas — un.org
  • Instituto Caro y Cuervo — Portal de Lenguas de Colombia — caroycuervo.gov.co

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